(Articulo realizado en el marco del IX Taller de Crítica y Periodismo Cinematográfico - Encuentros Cartagena 2015)
Por Santiago Ardila Sierra
Lima, un museo, el
desierto, otro libro, fin. Así es El
elefante desaparecido, un filme de bloques desunidos que intenta, a partir
de la confusión que genera, mantener la atención del público.
La trama es, en esencia,
sencilla: un thriller en donde se relata la historia de un escritor de
policiales y el nuevo misterio —mitad real, mitad literario— que intenta
resolver. En el proceso, el protagonista se encontrará con una serie de sucesos
violentos que lo llevarán a descubrir la verdad de su caso y su vida. Sin
embargo, la manera en que es tratada la película desvía su credibilidad y poco
a poco se hace totalmente ininteligible.